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Mecanizado de aluminio CNC

El mecanizado de aluminio CNC es uno de los procesos más frecuentes en la industria por la combinación de baja densidad, alta maquinabilidad y excelente relación resistencia/peso del material. Las aleaciones más utilizadas son 6061-T6 (uso general), 7075-T6 (alta resistencia) y 2024-T3 (aeronáutica). Sus principales particularidades frente al acero son las velocidades de corte muy superiores (300–3.000 m/min), la tendencia a formar viruta larga que provoca atascamientos, y la necesidad de refrigeración con taladrina o aire a presión para evitar la adherencia del material en el filo de la herramienta.

Contenido

  1. Aleaciones de aluminio más usadas en mecanizado CNC
  2. Parámetros de corte: velocidades, avances y profundidades
  3. Herramientas de corte para aluminio
  4. Refrigeración y lubricación
  5. Problemas frecuentes y soluciones
  6. Preguntas frecuentes
  7. Fuentes

Aleaciones de aluminio más usadas en mecanizado CNC

Las tres aleaciones de aluminio más frecuentes en mecanizado CNC son la 6061-T6 (propósito general, excelente maquinabilidad), la 7075-T6 (alta resistencia mecánica, aeronáutica y competición) y la 2024-T3 (muy alta resistencia a la fatiga, estructuras aeronáuticas). La designación numérica identifica la familia de aleantes; el sufijo de temple (T3, T6…) define el tratamiento térmico y, por tanto, las propiedades mecánicas finales.

Comparativa de las principales aleaciones

La elección de la aleación condiciona directamente los parámetros de mecanizado, el desgaste de herramienta y las tolerancias alcanzables. En términos generales, a mayor contenido en zinc o cobre —como ocurre en la 7075 y la 2024 respectivamente—, mayor resistencia mecánica pero también mayor tendencia al endurecimiento por deformación durante el corte [1][2].

AleaciónResistencia tracciónDureza BrinellMaquinabilidadAplicación principal
1050 / 106075–95 MPaHB 23–27Buena (adhesión alta)Conductores eléctricos, envases
2024-T3483 MPaHB 120Muy buenaEstructuras aeronáuticas, fuselajes
6061-T6310 MPaHB 95ExcelenteMecanizado de propósito general, automoción
6082-T6340 MPaHB 100ExcelentePerfiles estructurales, piezas de ingeniería
7075-T6572 MPaHB 150BuenaAeronáutica, competición, moldes de inyección
7050-T7451524 MPaHB 135BuenaFuselajes, largueros estructurales de aeronave

Por qué la 6061-T6 es la referencia de mercado

La aleación 6061-T6 (Al-Mg-Si) domina el mecanizado CNC de propósito general por varias razones. En primer lugar, combina una resistencia mecánica suficiente para la mayoría de aplicaciones industriales con una maquinabilidad excelente: produce viruta corta y quebradiza, no se adhiere al filo de la herramienta y permite velocidades de husillo muy elevadas. Además, su buena soldabilidad, resistencia a la corrosión y disponibilidad en múltiples formatos (barra, placa, tubo, perfil) la convierten en la opción predeterminada salvo que exista un requisito específico de mayor resistencia o fatiga [3].

Parámetros de corte en mecanizado de aluminio CNC

El aluminio se mecaniza a velocidades de corte muy superiores a las del acero: entre 300 y 3.000 m/min en fresado CNC, dependiendo de la aleación y el diámetro de la herramienta. El avance por diente habitual oscila entre 0,05 y 0,25 mm/z. La profundidad de pasada de acabado es típicamente de 0,2–0,5 mm, mientras que el desbaste puede alcanzar 5–10 mm con estrategias de alto avance (trochoidal milling).

Velocidades de corte por aleación

A diferencia del acero, el aluminio genera muy poco calor por fricción durante el corte, lo que permite velocidades de husillo muy elevadas sin riesgo de desgaste térmico acelerado de la herramienta. No obstante, las aleaciones de la serie 7000 y 2000 son más abrasivas que la 6061, por lo que requieren velocidades algo más conservadoras para controlar el desgaste del filo [4]:

AleaciónVc recomendada (m/min)Avance fz (mm/z)Observaciones
6061-T6 / 6082-T6600–3.0000,08–0,25Excelente evacuación de viruta; ideal para HSM
7075-T6 / 7050400–1.5000,06–0,18Mayor desgaste de herramienta; refrigeración obligatoria
2024-T3300–1.2000,05–0,15Alta tenacidad; mayor tendencia a viruta larga
1050 / 1060 (puro)200–8000,05–0,12Alta ductilidad; adhesión al filo problemática

Estrategia trochoidal para aluminio

El trochoidal milling (fresado trochoidal o de alto avance) es especialmente efectivo en mecanizado de aluminio porque mantiene el ángulo de contacto de la herramienta constante y bajo (~20–30 %), lo que reduce drásticamente las fuerzas de corte y el calor generado. Esta estrategia permite, por tanto, realizar operaciones de desbaste con profundidades axiales de 1–3×Dc (diámetro de corte) y avances muy superiores a los del fresado convencional, reduciendo el tiempo de ciclo hasta un 50 % en cavidades profundas [5].

Herramientas de corte para mecanizado de aluminio CNC

Las fresas recomendadas para aluminio tienen entre 2 y 3 filos (no 4, como en acero), geometría helicoidal de 35–45°, ángulo de desprendimiento positivo elevado (+10° a +15°) y recubrimiento específico para aluminio (ZrN, DLC o sin recubrir en metal duro pulido). Menos filos significa más espacio para evacuación de viruta, lo que evita el atascamiento que es el principal problema en mecanizado de aluminio.

Geometría y número de filos

La diferencia fundamental entre una fresa para acero y una fresa para aluminio reside en el número de filos y en la geometría del canal. En el mecanizado de aluminio, la viruta generada es voluminosa en relación con el material eliminado; por ello, un canal amplio —conseguido con 2 o 3 filos en lugar de 4 o más— es imprescindible para una evacuación eficiente. Asimismo, el ángulo de desprendimiento positivo elevado reduce las fuerzas de corte y evita que el material se deforme plásticamente antes de ser cortado, lo que minimiza la formación de filo postizo [4][6].

Recubrimientos y materiales de herramienta

En cuanto al material de la herramienta, el metal duro submicrónico sin recubrimiento o con recubrimiento de nitruro de circonio (ZrN) o carbono tipo diamante (DLC) ofrece los mejores resultados en aluminio. Por el contrario, los recubrimientos de TiAlN —habituales en mecanizado de acero— no son adecuados para aluminio porque el aluminio del material se adhiere a la capa de TiAlN por afinidad química, favoreciendo así la formación de filo postizo y el deterioro prematuro del filo [6].

Refrigeración y lubricación en mecanizado de aluminio CNC

En mecanizado de aluminio CNC se utilizan tres estrategias de refrigeración: taladrina en inundación (la más habitual, para piezas de media-alta complejidad), aire a presión (para operaciones de acabado donde la taladrina podría manchar la superficie) y mínima cantidad de lubricante (MQL) (para piezas de alta precisión o materiales sensibles a la humedad). El mecanizado en seco es posible en operaciones simples pero genera adhesión de viruta en operaciones de alta velocidad.

Taladrina en inundación: ventajas e inconvenientes

La refrigeración por inundación con taladrina acuosa es la estrategia más extendida en el mecanizado de aluminio a escala industrial. Su principal ventaja es la evacuación eficaz de la viruta y la refrigeración continua de la zona de corte. Sin embargo, presenta dos inconvenientes relevantes: en primer lugar, puede provocar manchas de oxidación superficial en aleaciones de la serie 2000 y 7000 si no se usa la concentración de taladrina adecuada. Asimismo, en operaciones de acabado con tolerancias estrictas, las variaciones de temperatura del fluido pueden introducir errores dimensionales por dilatación térmica [7].

Aire a presión y MQL

El aire a presión (70–100 psi dirigidos a la zona de corte) resulta eficaz para evacuar la viruta en operaciones de acabado de cavidades poco profundas y superficies abiertas. No refrigera tan eficazmente como la taladrina, pero evita completamente la contaminación superficial y el riesgo de distorsión por choque térmico en piezas de pared fina. Por su parte, la mínima cantidad de lubricante (MQL) combina una microneblina de aceite vegetal con aire comprimido, reduciendo el consumo de lubricante en más del 90 % respecto a la inundación y mejorando la calidad del acabado superficial en operaciones de alta velocidad [7][8].

Problemas frecuentes en mecanizado de aluminio y soluciones

Los problemas más habituales en mecanizado de aluminio CNC son: formación de filo postizo por adhesión del material al filo de la herramienta, atascamiento de viruta en el canal de la fresa, vibración (chatter) en piezas de pared fina, y deformación dimensional por tensiones residuales en el material en bruto. La mayoría tienen solución directa mediante ajuste de parámetros, cambio de herramienta o modificación de la estrategia de mecanizado.

Filo postizo y adhesión del material

El filo postizo (Built-Up Edge, BUE) se produce cuando el aluminio fundido por el calor de corte se adhiere al filo de la herramienta, formando un depósito que altera la geometría de corte y deteriora el acabado superficial. Para evitarlo, conviene en primer lugar aumentar la velocidad de corte (a mayor velocidad, menor temperatura de la zona de corte en aluminio, al contrario que en acero), usar herramientas con ángulo de desprendimiento positivo elevado y aplicar refrigeración o MQL. Asimismo, los recubrimientos DLC o ZrN reducen la afinidad química entre la herramienta y el aluminio [6].

Vibración en piezas de pared fina

El aluminio se utiliza frecuentemente en piezas de pared fina (1–3 mm) para sectores como aeronáutica y electrónica, donde la rigidez estructural de la pieza durante el mecanizado es limitada. En estos casos, la vibración o chatter es el problema más común y genera marcas superficiales características, tolerancias fuera de rango y, en casos extremos, rotura de la herramienta. Las soluciones más eficaces son reducir la profundidad de pasada radial manteniendo alta la axial (estrategia trochoidal), aumentar el avance por diente para reducir el tiempo de contacto, y utilizar fresas con paso variable entre filos para desincronizar la excitación vibratoria [5][9].

Deformación por tensiones residuales

Las chapas y bloques de aluminio de las series 7000 y 2000 frecuentemente contienen tensiones residuales de laminación o tratamiento térmico. Cuando se mecanizan de forma asimétrica —eliminando más material de una cara que de la otra—, estas tensiones se liberan y la pieza se deforma. Para minimizar este efecto, conviene mecanizar alternando pasadas por ambas caras (mecanizado equilibrado), dejar el stock de acabado mínimo posible y, en piezas de precisión, recurrir a un recocido de distensión entre el desbaste y el acabado [9][10].

Mecanizado de aluminio CNC en Barnamec Barnamec mecaniza aluminio en aleaciones 6061-T6, 7075-T6, 6082-T6 y otras bajo especificación del cliente, con tolerancias de hasta IT7 en operaciones de acabado. Para piezas en aluminio con geometrías complejas, pared fina o requisitos de tolerancia estrictos, el equipo técnico puede revisar la documentación del proyecto y proponer la estrategia de mecanizado más adecuada. Contacte en barnamec.com/contacto/.

Preguntas frecuentes sobre mecanizado de aluminio CNC

Dudas sobre aleaciones y selección de material

¿Qué diferencia hay entre la aleación 6061 y la 7075 para mecanizado CNC?

La principal diferencia es la resistencia mecánica y la maquinabilidad. La 6061-T6 (310 MPa) es más fácil de mecanizar, produce viruta más quebradiza y es la referencia para piezas de propósito general. La 7075-T6 (572 MPa) es casi el doble de resistente, pero es más abrasiva, requiere velocidades de corte más conservadoras y genera mayor desgaste de herramienta. La 7075 se elige cuando el requisito de resistencia no puede satisfacerse con la 6061.

¿El aluminio puro (serie 1000) es más difícil de mecanizar que las aleaciones?

Sí, paradójicamente. El aluminio puro (1050, 1060) es muy blando y dúctil, lo que provoca una alta tendencia a la adhesión en el filo de la herramienta y formación de filo postizo. Las aleaciones de la serie 6000 y 7000, al ser más duras y quebradizas, producen una viruta más manejable y resultan más cómodas de mecanizar en la práctica industrial.

Dudas sobre parámetros y herramientas

¿Por qué se usan fresas de 2 o 3 filos para aluminio en lugar de 4?

Con menos filos, el canal de evacuación de la fresa es más amplio. Esto es crítico en aluminio porque la viruta generada es voluminosa y si el canal se atasca, la fresa se rompe o la superficie de la pieza se deteriora. Además, con 2 o 3 filos se puede mantener el mismo avance de mesa que con 4 filos en acero, pero a velocidades de husillo mucho más elevadas, aprovechando así la alta maquinabilidad del aluminio.

¿Qué recubrimiento de herramienta es mejor para mecanizar aluminio?

Los recubrimientos más adecuados para aluminio son el ZrN (nitruro de circonio), el DLC (carbono tipo diamante) y el metal duro pulido sin recubrir. Por el contrario, el TiAlN —muy eficaz en acero— no es recomendable para aluminio porque existe afinidad química entre el aluminio del recubrimiento y el del material, lo que favorece la adhesión del filo postizo.

Dudas sobre refrigeración y acabado

¿Se puede mecanizar aluminio en seco?

Sí, pero con limitaciones. El mecanizado en seco es viable en operaciones de desbaste con velocidades moderadas y buena evacuación de viruta por geometría. No obstante, en operaciones de acabado a alta velocidad, la falta de refrigeración favorece la adhesión del aluminio al filo y deteriora el acabado superficial. Para operaciones de acabado sin taladrina, la alternativa más recomendable es el aire a presión o la mínima cantidad de lubricante (MQL).

¿Qué rugosidad superficial es alcanzable en aluminio con fresado CNC?

En operaciones de acabado con fresa de metal duro, parámetros optimizados y refrigeración adecuada, el fresado CNC de aluminio alcanza fácilmente Ra 0,8–1,6 µm. Con herramientas de diamante policristalino (PCD) y estrategias de alta velocidad, es posible llegar a Ra 0,2–0,4 µm, con un acabado superficial especular que en muchos casos elimina la necesidad de pulido posterior.

¿Qué tratamientos superficiales son compatibles con piezas de aluminio mecanizado?

Los tratamientos más habituales en piezas de aluminio mecanizado son el anodizado (tipo II para protección y decoración, tipo III hard anodizing para alta dureza superficial), el cromado duro y la pintura en polvo. El anodizado añade una capa de óxido de 5–25 µm que debe tenerse en cuenta en las cotas de ajuste: si una pieza tiene un agujero H7, conviene mecanizarlo con margen para la capa de anodizado si esta va a aplicarse interiormente.

Véase también

  • Guía de materiales para mecanizado CNC
  • Mecanizado de acero inoxidable CNC
  • Mecanizado de titanio CNC
  • PEEK y plásticos técnicos en mecanizado CNC
  • Parámetros de fresado CNC
  • Tolerancias dimensionales en mecanizado CNC
  • Rugosidad superficial Ra en mecanizado
  • Fresado CNC

Mecanizado de aluminio CNC en Barnamec

Barnamec mecaniza aluminio en las aleaciones más demandadas por la industria —6061-T6, 6082-T6, 7075-T6 y otras bajo especificación— mediante centros de fresado HAAS de última generación. La experiencia del equipo en el mecanizado de aluminio cubre desde piezas de propósito general con tolerancias ISO 2768-m hasta componentes de precisión con ajustes H7 y acabados superficiales de Ra 0,8 µm o inferiores.

Asimismo, Barnamec coordina los tratamientos superficiales posteriores al mecanizado —anodizado, cromado, pintura en polvo— con proveedores especializados, ofreciendo al cliente un proceso de fabricación completo con un único interlocutor. Para piezas con geometría compleja, pared fina o requisitos de tolerancia estrictos en aluminio, el equipo técnico puede revisar la documentación y proponer la estrategia más adecuada antes de presupuestar.

Consulte las capacidades técnicas de Barnamec o solicite presupuesto para su pieza en aluminio sin compromiso.

Fuentes

  1. Davis, J. R. (ed.) (1993). Aluminum and Aluminum Alloys. ASM International. https://www.asminternational.org/
  2. EN 573-3:2019. Aluminium and aluminium alloys — Chemical composition and form of wrought products — Part 3: Chemical composition and form of products. CEN. https://www.cen.eu/
  3. Kaufman, J. G. (2000). Introduction to Aluminum Alloys and Tempers. ASM International. https://www.asminternational.org/
  4. Sandvik Coromant. (2024). Machining aluminium and aluminium alloys. Guía técnica de mecanizado. https://www.sandvik.coromant.com/
  5. Kennametal Inc. (2024). High-speed machining strategies for aluminium. Documentación técnica. https://www.kennametal.com/
  6. Seco Tools. (2024). Aluminium machining: tools and application guide. Documentación técnica. https://www.secotools.com/
  7. Klocke, F. (2011). Manufacturing Processes 1: Cutting. Springer. https://www.springer.com/
  8. Weinert, K., Inasaki, I., Sutherland, J. W. & Wakabayashi, T. (2004). «Dry machining and minimum quantity lubrication». CIRP Annals, 53(2), 511–537. https://www.sciencedirect.com/
  9. Altintas, Y. (2012). Manufacturing Automation: Metal Cutting Mechanics, Machine Tool Vibrations, and CNC Design (2nd ed.). Cambridge University Press. https://www.cambridge.org/
  10. Totten, G. E. & MacKenzie, D. S. (eds.) (2003). Handbook of Aluminum: Vol. 2 — Alloy Production and Materials Manufacturing. CRC Press. https://www.taylorfrancis.com/
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